
Tijuana.- A un año de la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en su segundo mandato, especialistas advierten que las políticas migratorias impulsadas desde el primer día han derivado en graves violaciones a los derechos humanos, además de operativos que han afectado incluso a ciudadanos estadounidenses.
José Israel Ibarra González, profesor investigador de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), Unidad Nogales, señaló que el cambio ha sido “histórico” y de alcance global, pues recordó que desde las primeras órdenes ejecutivas se declaró una emergencia en la frontera sur y se desplegó al ejército para asumir tareas de gestión migratoria.
El también responsable académico del Observatorio de Política Migratoria y Derechos Humanos destacó que la cancelación del programa de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que permitía solicitar un parole humanitario mientras se esperaba el proceso de asilo dentro del país, provocó una caída drástica en el flujo migratorio.
Añadió que, además de la externalización de fronteras mediante presiones a México y Centroamérica, se ha reforzado una política de “internalización” de fronteras dentro del propio territorio estadounidense: “Hay una ampliación de capacidades de las agencias federales y de su relación con policías estatales y locales para perseguir, detener y deportar migrantes”.
Advirtió que estas prácticas han derivado en violaciones a derechos humanos no vistas anteriormente, como la negación sistemática del derecho al asilo, pese a los compromisos internacionales de protección a refugiados firmados por Estados Unidos, y cuestionó la deportación a terceros países que no garantizan la seguridad de las personas migrantes.
“Regresar a una persona a un tercer país que no garantiza derechos humanos nos habla de un cambio en la manera de comprender los derechos de las personas migrantes”, expresó, y alertó que los operativos al interior del país estadunidense han afectado incluso a ciudadanos estadounidenses por perfilamiento racial, idioma o apariencia.
Finalmente, señaló que este panorama ha generado reacciones sociales y protestas, y que el impacto político de estas medidas podría reflejarse en los próximos procesos electorales. “Estamos esperando a las elecciones intermedias para ver qué tanto efecto tiene estos cambios entre los propios votantes de los Estados Unidos”, concluyó.
ANP.



