EDITORIAL: Golpe al CJNG: firmeza del Estado y el reto que viene para México

La detención y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, identificado como “El Mencho”, marca un punto de inflexión en la historia reciente de la seguridad pública en México. 

Se trata de uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en las últimas décadas, por el perfil del personaje y por el alcance de la organización que encabezaba: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Desde la Mesa de Análisis Político de Baja California, el hecho obliga a una lectura profunda. No se trata únicamente de la caída de un líder criminal; es también un mensaje de fuerza institucional. 

El operativo que culminó con su detención —y posterior fallecimiento— evidenció coordinación, inteligencia y capacidad táctica de las Fuerzas Armadas y corporaciones federales, particularmente del Ejército Mexicano, que asumió un papel central en una intervención de alto riesgo.

Durante años, el CJNG consolidó presencia territorial, capacidad de fuego y redes financieras que desafiaron abiertamente al Estado. Su líder se convirtió en símbolo de violencia extrema y expansión criminal. Neutralizar esa figura representa un golpe estratégico que impacta no solo en la estructura operativa del grupo, sino también en su narrativa de invulnerabilidad.

Sin embargo, la historia demuestra que la caída de un capo no significa automáticamente el desmantelamiento de una organización. 

El riesgo inmediato es la fragmentación interna, disputas por el liderazgo y posibles reacomodos violentos en distintas regiones del país. En estados fronterizos como Baja California, donde convergen rutas estratégicas, cualquier reconfiguración criminal tiene repercusiones directas.

El desafío para el país no termina con el operativo. Ahora comienza una etapa más compleja:

  • Evitar la recomposición violenta de células criminales.
  • Golpear las estructuras financieras que sostienen a estas organizaciones.
  • Fortalecer la coordinación binacional, especialmente en zonas fronterizas.
  • Reconstruir tejido social en comunidades vulnerables a la captación del crimen.

La firmeza mostrada por el Estado debe traducirse en permanencia institucional, no en acciones aisladas. La seguridad no se consolida únicamente con operativos espectaculares, sino con inteligencia sostenida, fortalecimiento de policías locales, inversión en prevención y un sistema de justicia que garantice procesos sólidos.

Para México, el mensaje es claro: cuando hay coordinación y decisión política, el Estado puede imponerse. Pero la pregunta que sigue es determinante: ¿se aprovechará este momento para redefinir la estrategia integral de seguridad?

La caída de un líder criminal es un hito. La construcción de paz duradera es el verdadero objetivo.

📲 ¡Síguenos y mantente informado con lo mejor de Baja California!
En En Línea Baja California llevamos hasta ti las historias, noticias, cultura y deportes que nos conectan.

📌 Encuéntranos en todas nuestras plataformas:
🔹 Facebook
🔹 Instagram
🔹 X (antes Twitter)
🔹 TikTok
🔹 YouTube

Además, te invitamos a seguir el canal del director Atahualpa Garibay, donde encontrarás reportajes especiales, coberturas culturales y contenido original desde nuestra frontera:
🎥 YouTube | Atahualpa Garibay Periodista

🔍 Búscanos como @enlineabc y no te pierdas ni un solo detalle.