
– Desde la Sociedad de Urbanismo de la Zona Metropolitana de Tijuana se analizan las oportunidades que existen para ofrecer espacios verdaderamente inclusivos
Tijuana, B.C.- Tijuana es una ciudad en constante expansión que enfrenta un reto que trasciende su crecimiento poblacional y económico: garantizar que todas las personas formen parte activa de su vida comunitaria. A pesar de su fuerza como región estratégica del norte del país, miles de habitantes que viven con alguna discapacidad continúan encontrando barreras cotidianas que limitan su derecho a participar plenamente en la sociedad.
Desde la Sociedad de Urbanismo de la Zona Metropolitana de Tijuana, presidida por Daniel Rivera Basulto, se analizan las oportunidades que hay en la ciudad para ofrecer espacios verdaderamente inclusivos, como parques sensoriales.
La arquitecta Vanessa García Sicairos, maestra en Planeación Estratégica de Ciudades, expuso que a pesar de que Tijuana es la región más importante del norte del país y hoy supera los dos millones de habitantes, de acuerdo con proyecciones oficiales, persiste un reto urgente: la inclusión plena de las más de 70 mil personas que viven con alguna discapacidad, quienes todavía enfrentan múltiples obstáculos para ejercer de manera equitativa su derecho a la participación social.
Uno de los mayores retos para la inclusión son las barreras que encontramos todos los días, expresó, pues no solo se trata de los elementos físicos, como banquetas rotas, rampas inexistentes, falta de baldosas podotáctiles, accesos adecuados o la ausencia de elementos inclusivos, sino también de las sociales, esas que nacen de la falta de conciencia, los prejuicios y la idea equivocada de que la discapacidad limita el valor o la participación de una persona.
“La falta de parques accesibles, senderos adaptados o mobiliario inclusivo reduce las oportunidades de recreación, movilidad y convivencia de muchas personas. Y lo que debería ser un espacio de integración y esparcimiento termina convirtiéndose en un recordatorio de que aún hay quienes no pueden participar plenamente en la vida comunitaria”, expresó García Sicairos.
Por ello, destacó que la creación de parques sensoriales e inclusivos representa una oportunidad real para transformar a la ciudad, ya que responden no solo a necesidades ambientales sino también a un compromiso social, donde la accesibilidad deja de ser un privilegio para convertirse en un derecho fundamental. “No solo cambian el paisaje urbano; también cambian la manera en que convivimos, cómo nos relacionamos con la naturaleza y cómo nos encontramos unos con otros”, apuntó.
Asimismo, consideró esencial que en Tijuana se impulsen proyectos basados en los principios del diseño universal. “Para mi, crear un parque inclusivo no es solo colocar una rampa e instalar un par de juegos, implica integrar elementos que estimulan y fortalecen las habilidades motoras, cognitivas y sensoriales, generando espacios seguros y adaptados a las distintas necesidades de quienes los utilizan”, comentó.
La Sociedad de Urbanismo de la Zona Metropolitana de Tijuana hace un llamado a impulsar este tipo de proyectos para dar un paso decisivo hacia una ciudad más justa, más respetuosa y verdaderamente sostenible, y que abra la puerta a una convivencia más humana, donde cada persona tenga derecho a disfrutar y sentirse parte de la ciudad que compartimos.



