
TIJUANA, BC.- En la frontera de Estados Unidos, los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) tienen amplias facultades para revisar teléfonos, computadoras y otros dispositivos electrónicos de quienes entran o salen del país, incluso sin una orden judicial.
Esto es posible por la Cuarta Enmienda estadunidense, que está pensada para proteger la seguridad nacional en los puertos de entrada y es una medida de control normal. Tan solo en el año fiscal 2025, autoridades de la patrulla fronteriza realizaron más de 55 mil registros de dispositivos electrónicos en aeropuertos, cruces terrestres y puertos marítimos.
Según autoridades, estas revisiones se hacen para detectar contrabando digital, contenido vinculado con terrorismo y otros delitos graves, además de información relevante para decidir si una persona puede ingresar al país.
La mayor de los dispositivos que se revisan suele pertenecer a personas que no son ciudadanos estadounidenses, pero ¿qué es lo que pueden y no pueden hacer los agentes fronterizos? Para empezar, tienen la facultad de pedir acceso a cualquier dispositivo y solicitar que se desbloquee.
En el caso de ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes, negarse no impide la entrada al país, pero el equipo puede ser retenido durante varios días. Para turistas y personas sin estatus legal permanente, la negativa suele traducirse en la inadmisión inmediata.
Existen dos tipos de revisiones, unas básicas en las que se revise el contenido manualmente y otras mucho más profundas, es decir, se copia la información del dispositivo a una computadora del gobierno para ser analizada.
Estas últimas se hacen cuando existe una sospecha sobre la persona, y aquí los agentes investigan toda la actividad delictiva que pueda contener el dispositivo, como imágenes o mensajes relacionados con drogas o pornografía infantil.
A todo esto, ¿cómo pueden mantener protegidos sus datos cuando pasen por un punto de control migratorio? Algunos especialistas recomiendan usar contraseñas seguras que incluyan números, letras, símbolos u otros caracteres además de mantener el sistema operativo actualizado, desactivar el reconocimiento facial o de huella y evitar el acceso a la nube durante la inspección.
En caso de que el dispositivo les sea retenido, el viajero puede solicitar un recibo para poder recuperarlo.



