Fronteras, identidad y esperanza: Tres películas que retratan la experiencia migrante

TIJUANA,BC.- La migración ha sido uno de los temas más abordados por el cine contemporáneo, no solo como fenómeno social, sino como experiencia íntima marcada por la esperanza, el miedo y la resistencia. 

A continuación de compartimos tres pelíoculas que permiten aproximarse a esta realidad desde distintos ángulos: el tránsito forzado, la búsqueda de oportunidades y la identidad en el exilio.

En Sin Nombre, dirigida por Cary Joji Fukunaga, se retrata el cruce de migrantes centroamericanos hacia Estados Unidos a bordo de trenes de carga. La historia sigue a una joven hondureña que huye con su familia y a un pandillero que intenta escapar de la violencia que lo rodea. 

La cinta muestra con crudeza los riesgos del trayecto, la presencia del crimen organizado y la vulnerabilidad de quienes atraviesan México en busca de un futuro mejor.

Desde Europa, Mediterranea, del director Jonas Carpignano, aborda la experiencia de migrantes africanos que llegan a Italia. Inspirada en hechos reales, la película narra la llegada de dos amigos a Calabria y las tensiones sociales que enfrentan en un entorno marcado por el racismo y la precariedad laboral. 

El filme evita el melodrama y apuesta por un realismo que evidencia la fragilidad de los derechos de los recién llegados.

Por su parte, Brooklyn, dirigida por John Crowley, ofrece una mirada más íntima y nostálgica. Ambientada en la década de 1950, cuenta la historia de una joven irlandesa que emigra a Nueva York y debe decidir entre dos países y dos identidades. 

A diferencia de las anteriores, la película se centra en la dimensión emocional de la migración: la nostalgia, la adaptación cultural y la construcción de pertenencia.

Estas tres obras demuestran que la migración no es un relato único, sino una experiencia diversa que el cine continúa explorando con sensibilidad y profundidad.

ANP.